NARRATIVA
Narración en estado puro
Bajo el pseudónimo de Anna Wohlgeschaffen se presentan tres magníficas historias de personajes desorientados
ERIS, LA DIOSA. Autora: Anna Wohlgeschaffen. Editorial: Mondadori. Nº de páginas: 202.
LA AUTORA: Nadie parece saber a ciencia cierta quién se esconde detrás de este seudónimo de aire prusiano. Su editorial, Mondadori, apenas aclara la situación: «Es tan poco lo que podemos decirles que lo mejor será transcribir la información que nos llegó a través de Internet: 'Anna Wohlgeschaffen nació en Madrid. Ahí es donde vive, cuando está en España. Su profesión, que no es escribir (o no aún), le hace vivir en lugares y culturas muy diversos, muy distintos de los nuestros. Escribir es su ancla, su abrigo. Gracias a escribir consigue no alejarse demasiado de su origen, ni de su historia. Ni de los suyos. 'Eris, la diosa' es su segunda experiencia literaria. La primera fue su novela, todavía inédita, 'La sonrisa de los dioses'». En fin, un misterio para los lectores.
EXISTE una forma de narrar que se parece a un torrente que se despeña por entre los riscos desde la primera persona que lo cuenta todo, todo lo que quiere, claro está, que el narrador selecciona y pone delante del lector sólo lo que desea callando lo demás; muchas veces lo que silencia es mucho más interesante que lo que podemos seguir en la página pero eso pertenece a una gramática de ocultación y silencio a la que podemos llegar imaginando lo contrario de lo que el propio texto nos ofrece. Es un error dar estatuto de verdad a lo narrado y es mejor sospechar del narrador pero este ejercicio es una perversión para espíritus enfermos literariamente hablando; lo que interesa en primera instancia es lo que como una cascada se nos dice y eso se nos dice muy bien y estamos ante tres historias estimables.«Rápido, indoloro y civilizado» es un título que puede aplicarse a una intervención quirúrgica pero que en este cuento es perfecto para el despido de Pili a manos de Ana, la jefa. Pili es solterota, bajita, reseca y tiene cuarenta y ocho años, nació en la Lerma de aquel duque, valido de Felipe III, que se hizo cardenal, se vistió de colorado, para no ser ahorcado cuando vinieron mal dadas. Pili ha trabajado veinticinco años en la misma empresa de informática, mientras espera para firmar los papeles, comiendo huesos de San Expedito de los que se ha traído una bolsa, hace un recorrido por su vida, un sendero aburrido hasta desesperar, como el de millones de personas; este trayecto se narra con más humor que amargura que este es un rasgo común a todo el libro, el lector se lo pasa muy bien con esta historia de naderías que destripa la vida de una gran empresa que se va apagando a la que un día llega Ana, inteligente, más que preparada, bella e implacable, ideal de la ejecutiva agresiva de hoy, tiene veintitrés años y es una tiburona implacable. Pili la odia y la ama; no les cuento la escena en casa de Ana que es de lo mejor de la historia, léanla, pobre Pili.Una joya de cocheUn chusquero, de chusco, bollo, era un asalariado del ejército que no había pasado por la academia, solían ser muy brutos, pero que muy brutos y se aplicaba a los que ascendían por reenganche; permítanme esta entrada porque chusquero es el protagonista de 'Ferrari 250 GTO'. Se trata de un ex de aviación que entró en el ejército huyendo del hambre que no todo va a ser hacerse torero, es un hombre muy simple, muy esquemático y un mecánico extraordinario. Está solo y las circunstancias ponen en sus manos un Ferrari 250 GTO, más que un coche, mucho más, una joya, una obra e arte. Está muy conseguida la evolución del personaje, la mirada cervantina es aquí nítida, es una historia de clara empatía con el protagonista; como no entiendo de coches la parte que menos me interesa es la pormenorizada narración del proceso de restauración del coche. Las cosas se ponen difíciles pero las circunstancias también ayudan a veces.La más cruel, la más cínica de las historias es la tercera, 'Eris, la diosa', se puede establecer paralelismo con la primera en tanto que la protagonista es una joven que pertenece a la raza de los nuevos dioses del dinero y del poder, ellos, tan jóvenes y con todo en la mano, la protagonista tiene diecisiete añitos. Sus no-padres, no aclararé nada, trabajan en el espacio infinito de la red desde el olimpo del desierto almeriense; el padre es profesor y la madre analista de mercado. La joven triunfará, sin duda, porque lo tiene todo hasta inteligencia; mientras, nos cuenta su verano de diosa en estas tierras del sur en las que se beneficia a un muchacho, un indígena, un camarero, y se inicia también en los amores lésbicos con Ruth una cuarentona más que apetecible. Todo está narrado con distanciamiento y la diosa tiene un objetivo, conseguir placer. Mis felicitaciones a esta Anna prusiana y española, quién sabe quién es y a quién le importa.
© Diario Sur
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